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viernes, 28 de diciembre de 2012

Bienvenidos al 2013


Me interesa el futuro porque es el sitio
donde voy a pasar el resto de mi vida.
Woody Allen. 

 
El futuro pertenece a quienes 
creen en la belleza de sus sueños.
Eleanor Roosevelt.

Sólo cerrando las puertas detrás de uno 
se abren ventanas hacia el porvenir.
Francoise Sagan.

Solamente aquél que construye el futuro
 tiene derecho a juzgar el pasado.
Federico Nietzsche.

Mensaje de Año Nuevo: 


Bienvenido 2013.  Amanecer de Otro Mundo es Posible.  Entre tú y yo, y nosotros, y ellos, todos juntos como hermanos podemos construirlo. Soñadores, poetas, alquimistas, alfareros, artesanos, enamorados de la vida, manos a la obra, el nuevo mundo nos espera.

La llegada de un nuevo año es anhelada y recibida con confianza y alegría. Este nuevo año 2013 es esperanzador, después del terrorífico 2012 lleno de sobresaltos, desesperanzas y un final apocalíptico que, quizá para bien, no pasó de ser un colosal embuste como son muchas de las "revelaciones" y "profecías" con que los incautos son sorprendidos por mercachifles.

Clandestino no deja de sentir desconcierto y repudio por tantos desaciertos en el desarrollo de la humanidad.
 
Causa repulsión el que que algún “civilizado” cavernícola de Occidente, en la blanca Europa, ególatra e imperialista, de manera grotesca y atrevida, hubiese decidido que en la noche del 31 de Diciembre, la preciosa Madre Tierra, Pacha Mama, Gaia, compañera inseparable de su amado Helios, el Sol, la fuente de la vida, se rindiera coqueta a sus pies, lista para comenzar un nuevo ciclo. Con ese insignificante “desarrollo” científico-técnico se dio el primer paso de la nefasta globalización que hoy nos aturde, nos oprime y nos muele las entrañas sin piedad.
 
Otros pueblos en la América raizal, en el África negra, en el misterioso Lejano O riente, en el paradisíaco Pacífico, con culturas diferentes, en otras dimensiones, otros tiempos y otros paradigmas, tienen -o tuvieron- sus propios calendarios, sus nomenclaturas, sus ritmos, sus valores, sus rituales, sus héroes, sus civilizaciones, sus mundos, sus esplendor, su gloria.
 
Hasta que sobrevino la debacle. Occidente es la expresión de una civilización adventicia, minoritaria y carente de escrúpulos, que desde hace siglos moviliza toda su agresividad para imponerle al resto del mundo sus caprichos, sus modas, sus ídolos, sus sentimientos, sus creencias, sus ideas y sus supuestos “valores”.
 
Agresividad que es hoy la esencia del proyecto del capitalismo salvaje que tiene la pulsión de dominar al otro, sumergir lo diferente, invisibilizar los demás sistemas, homogeneizar la otras culturas, aniquilar los conocimientos locales, patentar como propia la biodiversidad natural, y convertir todo en mercado, lucro, plusvalía, rendimientos financieros, riqueza , especulación, poder.
 
En las postrimerías del Siglo XX se expandieron en un inesperado desenfreno los efectos de ese paradigma de la civilización occidental -blanca, cristiana y capitalista- llamado “Modernidad”: Explotación, Exclusión y Extinción, expansión cuyo ritmo en un paroxismo frenético, es mezquino, intolerable, insostenible, diabólico, despiadado y brutal.
 
Confluyen en esta modernidad, con toda su crueldad y dramatismo, las grandes falencias del mundo contemporáneo: exclusión de la diversidad étnica y cultural , pobreza, miseria, desempleo, morbilidad, desnutrición, desesperanza, … (injusticias sociales); desarrollismo, consumismo, contaminación, cambio climático, … (injusticias medioambientales); apertura económica, libre mercado, globalización, negocios a diestra y siniestra, mercantilismo extremo, crecimiento exponencial, ventas de activos sociales, elevación de contribuciones fiscales, eliminación de “subsidios”, rebaja de salarios y pensiones, aumento de años de servicios y valores de cotización para salud y pensiones, … (injusticias económicas); vetos en la ONU, bloqueos económicos, piratería y robos industriales, guerras frías, invasiones militares, ataques aéreos, guerras de las “galaxias”, operaciones desierto”, neocolonialismo, … (injusticias políticos militares); imposición de “dogmas neoliberales”, del american way of life: rock, comidas rápidas, ropas de baquero, amor libre, manos libres y pistolas listas, negocios torcidos, drogas, armas, trata de blancas, profecías falsas, oscurantismo, manipulación, etc. (injusticias culturales).
 
El nuevo siglo XXI, en esta tenebrosa, escandalosa y perversa noche de la globalización neoliberal, comenzó con cruentas devastaciones y guerras, en una impúdica exhibición de todo el desenfreno de los grupos de poder en el nuevo orden mundial: avaricia, ira, gula, codicia, lujuria, hipocresía, …
 
Clandestino está convencido de que esta inmoralidad no puede seguir. Otro mundo es posible.

 Un sueño ha nacido y se hace visible aquí y allá, en toda la faz del Planeta, como expresión de las aspiraciones colectivas por la Vida, la dignidad, el respeto, la equidad, la libertad, la plenitud. Se movilizan los pueblos, protestan, alzan su voz y su puño, claman justicia, y formulan propuestas concretas, desde miles y miles de experiencias cotidianas, que muestran que está ya amaneciendo este Otro Mundo Posible.
 
Amanece, y se hace camino al andar. Desde enero de 2001 se reúnen los Foros Sociales Mundiales. que convocan y sintetizan este formidable clamor por la Vida.
 
Clandestino cree que necesitamos volver a soñar, volver compartir, a ser solidarios, sentir ternura y afecto, caminar tomados de la mano; volver a ser compañía amorosa de alguien, a mirar con fruición las distantes estrellas, contemplar con placidez el paisaje en la tarde estival, acariciar el agua fresca y humilde de la fuente sencilla, y recorrer las campiñas en paz, y cantar libres y alegres como lo hacen las aves el boscaje umbrío, y divagar entre frondas como leves mariposas.
 
Necesitamos volver a ser nosotros mismos, sin tiempo, ni peso, ni lugar; nos urge salir del turbión del universo cartesiano, dejar de ser “yo pienso” - “yo tengo” - “yo domino” - “yo exploto” - “yo someto” - “yo humillo” -, y entrar en el mundo fraterno, amoroso y cálido, de “yo comparto” - “yo participo”, - “yo pertenezco”,- “yo me integro” “yo doy” - “yo recibo” - “yo agradezco” - “soy libre” - “disfruto” - “siento” - amo” - “soy feliz”.
 
Bienvenido este 2013, milagro de vida, sin prisas, sin violencias, sin egoísmos, y pletórico de abundancia, de dignidad, de respeto, de justicia, de libertad.
 
 
Con sentimientos de consideración, cálido abrazo. Clandestino.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los perros de la guerra

El hombre domesticó al perro,
compañero fiel en su camino a la civilización.
Pero la humanidad no ha podido impedir
que los perros de la guerra conviertan 
la civilización en una pavorosa tragedia.
Doménico Pepín.
Cuando los imperios adolecen de principios,
y sus gobiernos carecen de moral,
pero disponen de arsenales y ejércitos diabólicos,
el terror, el miedo y la violencia son más socorridos 
que el respeto, la tolerancia y el diálogo. 
Doménico Pepín.

La tragedia de Palestina. 


Gaza es el rigor del racismo, la furia de la discriminación, la soberbia del violento (…) Gaza es la indefensa humanidad atropellada por el militarismo con uñas nucleares.

"Me quitan mi agua, 
queman mis olivos, 
destruyen mi casa, 
me quitan mi empleo, 
roban mis tierras,
encarcelan a mi padre, 
matan a mi madre, 
bombardean mi país, 
nos matan de hambre, 
nos humillan, 
pero yo tengo la culpa: 
Disparo un cohete en respuesta".
Anciano Palestino, luego del ataque Israelí a Gaza.
Noviembre 14 de 2012,

Clandestino es un convencido de que al Pueblo Palestino le asiste el derecho absoluto e irrenunciable a su existencia; el derecho a su libertad física, social y cultural; el derecho a su independencia plena, real y efectiva; el derecho a su soberanía territorial, jurídica y económica; el derecho a su dignidad individual, étnica y nacional; el derecho a su dignidad, a su plenitud y su felicidad

Desde 1948, con la mezquina indiferencia de Occidente, y la torva complicidad de las potencias imperiales, especialmente los Estados Unidos e Inglaterra, el mundo ha sido testigo mudo de uno de los más terribles y brutales genocidios del mundo contemporáneo, en sus propias narices.

En contra de toda legalidad internacional, desconociendo las múltiples resoluciones que han sido aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y pisoteando las más elementales normas de respeto a los Derechos Humanos, Israel somete al pueblo palestino a brutales prácticas de dominación y exterminio, prácticas perversas e inaceptables para la dignidad de los seres humanos, la soberanía nacional, y la convivencia pacífica.

Los hermanos del pueblo palestino viven en un estado de ocupación inaceptable: son víctima de un encierro entre muros, ”secuestro” en el derecho penal, “campos de concentración” en la praxis hegemónica de la geopolítica; víctimas de una coerción absoluta de su libertad de movimiento, y de un despojo de los territorios que histórica y legalmente le pertenecen.


Su cultura y su vida cotidiana, son destruidas a diario por las prácticas que lleva a cabo en su contra el despiadado gobierno israelí, prácticas desvergonzadas e inmisericordes ejecutadas con extrema sevicia por los verdugos del ejército israelí, y por los colonos sionistas cuyos asentamientos obligan al desplazamiento forzoso de grandes masas de población palestina raizal, la destrucción de sus cultivos y el impedimento al acceso a las fuentes de agua potable, prácticas que en su conjunto dan como resultado el genocidio del pueblo palestino.

Comparados con estos, resultan insignificantes los motivos por los cuales el gobierno de los Estados Unidos declaró la Guerra al Japón, a Vietnam, a Irak, a Afganistan, a Libia.

Son las mismas prácticas imperiales que en su momento aplicaron los ingleses, los franceses, los holandeses, los alemanes, los belgas, a “sus” posesiones” coloniales en Argelia, Egipto, la India, la Indochina, la Unión Sudafricana, Tanzania, El Congo, y demás territorios ocupados por la blanca, cristiana, capitalista y civilizada Europa, en nombre de la moral, la civilización, la democracia y la libertad.

La misma práctica que antes utilizaron los conquistadores portugueses y españoles para destruir el “nuevo” Mundo en nombre de Dios y del Rey.

Las mismas antiquísimas prácticas de los Romanos, y los griegos para someter el resto del mundo conocido e imponer su imperio y dominación.


Palestina, ha sido a lo largo del siglo XX, y lo que va del XXI víctima de las politicas agresivas del imperiallismo mundial, Primero Inglaterra, después la ONU, es decir, los Estados Unidos, y siempre ahí al lado de, o detrás de, está Israel, el sionismo, es decir, otra vez Inglaterra y los Estados Unidos.

En noviembre de 1917 el gobierno británico aprobó la idea de convertir Palestina en "hogar nacional" de los judíos.

El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) votó a favor de la división del Mandato Británico de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. El líder judío David Ben Gurión aceptó el denominado Plan de Partición que, seis meses después, permitió el nacimiento de Israel.


Desde 1948, la política del sionismo israelí, con el apoyo de USA, la ONU, el Vaticano y otras potencias occidentales, en especial Inglaterra y Francia, ha consistido en la ocupación del territorio palestino, la construcción de asentamientos judíos, la construcción de muros de exclusión de la población árabe, los bombardeos de supuestas bases terroristas en territorio palestino y el bloqueo económico, comercial y laboral de la población palestina en territorios palestinos invadidos por Israel, congelación de fondos y depósitos bancarios, retención de ingresos laborales , limitación del uso del agua, la electricidad y servicios domiciliarios esenciales, acaparamiento de víveres, o el impedimento de su abastecimiento, el desconocimiento de los derechos de ciudadanía, y la violación de los derechos humanos de los habitantes de origen palestino en Israel, como de los moradores en suelo palestino.

La última agresión israelí a Gaza a partir del 14 de noviembre de 2012, y las nuevas masacres y crímenes de guerra perpetrados por su aviación y artillería en las filas de los civiles palestinos desarmados, incluido el asesinato de muchos niños, mujeres y viejos, así como la desmedida y salvaje destrucción llevada a cabo en tan sólo una semana, tras el ataque realizado por su aviación el día 14 de noviembre en el que fue asesinado el comandante de las milicias de Hamas, Ahmad Al Jabary y su ayudante, la respuesta palestina no se hizo esperar, siendo esta, y por primera vez en la historia de la lucha palestina por la libertad y liberación nacional, una respuesta a medida del monstruo israelí que no
comprende otra cosa que el derramamiento de sangre y la destrucción masiva.


El Estado de Israel, militarmente superior y gozando de impunidad, puede hacer irrelevantes las resoluciones de la ONU, desdeñar el derecho internacional, pero no puede traer la paz a tan sufrido país. Por haber abierto en 1947 la puerta a esa tragedia, la ONU tenía poco que celebrar el oasado 29 de Noviembre 29 noviembre.

Este castigo inclemente comenzó en 1948, se repitió una y otra vez, y no cesa. La vez anterior, tan inmisericorde como ésta, fue en Diciembre de 2008: Operación Plomo Fundido. La más reciente, ahora en noviembre de 2012, la operación Pilar Defensa. ¿Hasta cuando? Es algo que no debe volver a ocurrir, algo que los habitantes del Planeta no debemos permitir.

Hay que detener la guerra de Israel contra Palestina, y la de Occidente contra los países musulmanes. No seamos cómplice por omisión. Protestemos. Alcemos el grito y el puño. Basta ya de tanta opresión.

Israel es una especie voraz de los perros de la guerra, depredadora insaciable,  tan salvaje, brutal y despiadada como sus amos y socios, los ingleses, los norteamericanos.


Clandestino admira el heroísmo del pueblo palestino. Indiscutiblemente les asiste el derecho y la razón de ser una nación y una patria libres, independientes y soberanas. No desfallezcan jamás, hermanos palestinos. Les esperan mejores días: los tiempos de la paz, la libertad, la dignidad y la felicidad.

Viva Palestina



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domingo, 25 de noviembre de 2012

La Malparidez


"El hombre es una cosa vana, variable y ondeante..."
Miguel de Montaigne.
 
"… hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar".

 Canción de la vida profunda.
Porfirio Barba Jacob.

Cogitavi dies antiquos;
et annos aeternos in mente habui.
Et meditatus sum nocte cum corde meo, 
et exercitabar, et scopebam spiritum meum.

¿Numquid in aeternum projuciet deus ;
aut non apponet ut complacitior sit adhuc ?

(Pensé en los días antiguos, 
y tuve en mi espíritu los años eternos. 
De noche medité en mi corazón: 
me ejercitaba y purificaba mi espíritu.
 ¿por ventura desechará Dios para siempre 
o no volverá a ser benévolo ?)
¿por qué, si puede Dios, no satisface a la hambre
cruel que nos devora ?)
 Salmo.
Carvajal.

 

Hora de Tinieblas.
Rafael Pombo.

I
¡Oh, qué misterio espantoso
Es este de la existencia!
¡Revélame algo, conciencia!
¡Háblame, Dios poderoso!
Hay no sé qué pavoroso
En el ser de nuestro ser.
¿Por qué vine yo a nacer?
¿Quién a padecer me obligue?
¿Quién dió esa ley enemiga
De ser para padecer?

II
Si en la nada estaba yo
¿Por qué salí de la nada
A execrar la hora menguada
En que mi vida empezó?
Y una vez que se cumplió
Ese prodigio funesto,
¿Por qué el mismo que lo ha impuesto
De él no me viene a librar?
¿Y he de tener que cargar
un bien contra el cual protesto?



Clandestino, que no es terrícola, padece de un desencanto de la vida ni el hp. Hace días quería subir este post, pero carecía de fuerzas para hacerlo. Es víctma de esa maligna pendejada que corroe las entrañas con la voracidad de un ave carroñera, mejor aún, con el apetito insaciable de inhumanos explotadores oligarcas.
Sabe bien que no es el único al que le ha ocurrido tamaña desventura, no es el primero, y tampoco será el último: De hecho, parece ser una circunstancia indispensable de la humana condición. Basta con leer el libro de Job, para ver la espantosa agonía que se sufre cuando todo empieza a salir mal, sin saber por qué.
Ya filósofos de la antigua Grecia, que los libros de historia de la filosofía identifican como los “cínicos” habían hecho gala del desprecio de las vanidades terrenales, insuficientes para colmar las ansias del corazón.
Malparidez, depresión, jartera, aburrimiento, desesperanza, angustia, melancolía, saudade, flojera, abandono, vacío, hastío, desmotivación, inconformidad, nihilismo, soledad, vaya uno a saber cuántas cosas todas juntas en ese menjurje que es la güevonada más maluca, más rara, mas hijueputa, que le pueda ocurrir a un terrícola: el sinsentido radical de la existencia: ¿qué hago yo aquí?, ¿de donde vine y para donde voy?, ¿Qué sentido tiene mi vida? ¡Por qué me ocurre esto, aquello, y lo otro, sólo a mí? ¿Para qué quedarme aquí, soportando la aberrante miseria que me tortura como un suplicio de Tántalo?
Ya Albert Camús en El Hombre Rebelde había precisado que no hay problema filosófico más relevante que el de dilucidar si la vida merece vivirse. Los que padecen esa catástrofe emocional sin ser filósofos, sencilla y pragmáticamente se descerrajan un tiro en la cabeza o se toman una dosis de veneno para ratas.
Habría que releer de cabo a rabo un poema publicado 1855, conocido con el título de “Hora de Tinieblas”, para tener la expresión más acabada de la angustia existencial, poco tiempo después que un teólogo luterano en Copenhague hubiera publicado su libro “El concepto de la Angustia” (Sören Kierkegaard, 1844), con el que parece anticiparse el movimiento filosófico y cultural del Siglo XX conocido como el existencialismo.
Me importa un soberano c... si este raquítico ensayo puede llegar a considerarse como una Oda a la Malparidez. En contra de escritorsuelos de pacotilla que se dan ínfulas de psicólogos de postín, y que hacen fortunas con melífluas historietas sobre cómo superar la angustia, hay que sentir orgullo de ser un hombre atormentado que defiende el Derecho a la Malparidez, como hermosamente lo expresara el bardo Barba Jacob en su monumental Canción de la Vida Profunda : “Hay días en que somos tan, lóbregos, tan lóbregos...”
De lo que se trata es de enfrentar, y de que modo, esa mierda que es el sistema de la globalización del capitalismo salvaje, que reduce la condición de millones de seres humanos a la más vergonzosa esclavitud, y condena al insignificante planeta de la vida y el amor a una lenta y extremadamente dolorosa extinción con el calentamiento global y otras pestes del desarrollo y el progreso . No hay derecho. Esa es la razón de ese desencanto de la vida que los hombres del común, como ud, como yo, llamamos malparidéz.
No se abolirán las guerras, porque los industriales de la violencia y de las armas no permitirán acabar con tan lucrativo negocio. No se terminará el hambre, la opresión, la injusticia y la impunidad, porque sobre esas bases está levantado el edificio de la civilización occidental, blanca, cristiana y capitalista. Qué horror. Por eso tampoco dejará de agobiarnos esa desazón que los intelectuales bautizaron como angustia existencial.


Domingo

Piedad Bonet

Domingos de ciudad,
rudo bostezo al sol adormecido.
La miseria pasea sus ruidosos colores
inventándole un nombre a la mentira.
Por un día el tornero
es campeón del mundo en bicicleta,
y en los cinemas
bocas que besan copian de otras bocas
dulces sueños baratos repartidos.
Domingos de ciudad,
burbuja de agua.
Recuerdo de una casa con balcones de un tiempo irrepetible.
Cuchillo de rencor que abre su filo en doloridas calles bulliciosas.
La miseria arrastra sus rodillas
quitándole la costra a los pecados.
Mujeres jóvenes de pieles viejas
lloran sus muertos en los cementerios
mientras en verdes calles el hastío
se acomoda al calor de las poltronas.
Domingos de ciudad.
Domingos de los siglos y los siglos.


Una esperanza 
Eduardo Gómez

Las gentes pobres cortan el pan con mano gruesa
en rebanadas finas
escrupulosamente.
En los días de fiesta visitan cementerios
ferias abarrotadas donde no compran nada
parques abandonados o iglesias sombrías.
Las gentes pobres deambulan como perros
se ahogan pesadamente en el fondo de los ríos
que rugen en los sótanos de fábricas inmensas
y en sus ojos severos hay un fuego escondido
y en sus músculos crece un demonio dormido.


Sueños
Fernando Garavito

Abotonado el ojal de pobre,
yo, abotonado.
Yo cobrado por mes o por quincenas,
yo sembrado en la esquina,
pagado en un bar de mala muerte,
paréntesis, ojo sin amarillo.
Yo, pedazo de piel,
hocico de perro, uña sin asidero,
pared de inquilinato.
Yo bufón de la reina, yo caldo de restaurante,
sombrero sin amo, espejo sin figura,
mueca oscura. 


LA HORA DE TINIEBLAS

Cogitavi dies antiquos ;
et annos aeternos in mente habui.
Et meditatus sum nocte cum corde meo, et exercitabar,
et scopebam spiritum meum.
¿Numquid in aeternum projuciet deus ;
aut non apponet ut complacitior sit adhuc ?
( Pensé en los días antiguos, y tuve en mi espíritu
los años eternos. De noche medité en mi corazón : me
ejercitaba y purificaba mi espíritu. ¿por ventura de-
sechará Dios para siempre o no volverá a ser benévolo ?)
¿por qué, si puede Dios, no satisface a la hambre
cruel que nos devora ?
CARVAJAL - SALMO

I
¡Oh, qué misterio espantoso
Es este de la existencia!
¡Revélame algo, conciencia!
¡Háblame, Dios poderoso!
Hay no sé qué pavoroso
En el ser de nuestro ser.
¿Por qué vine yo a nacer?
¿Quién a padecer me obligue?
¿Quién dió esa ley enemiga
De ser para padecer?

II
Si en la nada estaba yo
¿Por qué salí de la nada
A execrar la hora menguada
En que mi vida empezó?
Y una vez que se cumplió
Ese prodigio funesto,
¿Por qué el mismo que lo ha impuesto
De él no me viene a librar?
¿Y he de tener que cargar 
un bien contra el cual protesto?
III
¡AIma! si vienes del Cielo,
Si allá viviste otra vida
Si eres imagen cumplida
Del Soberano Modelo
¿Cómo has perdido en el suelo
La fe de tu original?
¿Cómo en tu lengua inmortal
No explicas al hombre rudo
Este fatídico nudo,
Entre un Dios y un animal?
IV
O si es que antes no exististe,
Y al abrir del mundo al sol
Tú, divino girasol
Gemela del polvo fuiste,
¿Qué crimen obrar pudiste?
¿De, contra quién, cómo y cuándo,
Que estuviese a Dios clamando
Que al hondo valle en que estás
Surgieses tú, nada más
Que para expiarlo llorando?
V
Pues cuanto ha sido y será
De Dios reside en la mente,
Tanto infortunio presente
¿No lo completaba ya ?
Y ¿Por qué, si en él esta
Del bien la fuente suprema,
Lanzó esa voz o anatema
que hizo súbito existir
Un mundo en que oye gemir
Y un hombre que de el blasfema ?
VI
¿Cómo de un bien infinito
Surge un infinito mal,
De lo justo lo fatal,
De lo sabio lo fortuito ?
¿por qué está de Dios proscrito
El que antes no le ofendió,
Y por qué se le formó
Para enloquecerlo así
De un alma que dice sí
Y un cuerpo que dice no ?
VII
¿Por qué estoy en donde estoy
Con esta vida que tengo
Sin saber de dónde vengo,
sin saber a dónde voy ;
Miserable como soy,
Perdido en la soledad
Con traidora libertad
E inteligencia engañosa,
Ciego a merced de horrorosa
Desatada tempestad ?
VIII
Hoja arrancada al azar
De un libro desconocido
Ni fin ni empiezo he traído
Ni yo lo sé adivinar;
Hoy tal vez me oyen quejar
Remolineando al imperio
Del viento; en un cementerio
Mañana a podrirme iré,
Y entonces me llamaré
Lo mismo que hoy: ¡un misterio!
IX
De pronto así cual soñando
En alta mar sorda v fuerte
Entre la nada y la muerte
Me encuentro a oscuras bogando;
Sopla el tiempo, y ando, y ando,
Ignoro a dónde y por qué,
Y si interrogo a la fe
Y a la razón pido ayuda,
Una voz me dice «duda»
Y otra voz me dice «cree»
X
Con menos alma, quizás
Sólo la segunda oyera,
O con más alma, pudiera
No equivocarme jamás:
Entonces creyera más,
O al menos, dudara menos;
Pero, a malos como a buenos
Plugo al Señor conceder
Luz bastante para ver
Que estamos de sombras llenos.
XI
La debilidad por guía,
La tentación por camino,
¿Es de virtud el destino
Que su bondad nos confía?
¿Es fuerza que en lucha impía
Nos pruebe el Genio del mal
Para ir a un condicional
Anhelado Paraíso?
¿Para ser bueno es preciso
Poder ser un criminal?
XII
Mas... ¡soy libre! y ¿para qué?
Para enrostrarme a mí mismo
EI caer a un hondo abismo
Que otro ha cavado a mi pie,
Y renegar de la fe,
Luz de mi infancia serena,
Y fiar a un grano de arena
La eternidad de mi ser,
Debiendo yo responder
De la creación ajena.
XIII
¡Somos libres! ¡libertad
Que no deja ni el consuelo
De enrostrar el mal al Cielo
O a nuestra fatalidad!
¡Libres... y la voluntad
Es plena para el deber!
Libres... y hay luz para ver
Lo que es crimen desear,
Y alma para delirar,
Y corazón para arder!
XIV
¡Libres, cuando delincuentes
Desde el vientre maternal
Ya éramos siervos del mal
Y del dolor penitentes;
Y con cadenas ardientes
Al crimen de otro amarrados
Ya estábamos sentenciados
A purgarlo aquí por él
Y a extender para Luzbel
La siembra de los pecados!
XV
¡Oh, Adán! ¿cuándo estuve en ti?
¿Quién te dió mi alma y mi pecho?
¿Quién te concedió el derecho
De que pecaras por mí?
Si en tu falta delinquí
Y en tu infición me condeno,
¿por qué un Dios tan justo y bueno
No me lavó en la virtud de otro Adán, y la salud
No me volvió en cuerpo ajeno?
XVI
Si en mis carnes heredé
La ponzoña de la suya,
¡Que en las carnes arda y fluya!
Pero en el alma ¿por qué?
Si mi alma su alma no fue,
Si es chispa de Dios directa,
¿Cómo de luz tan perfecta
Tan imperfecta salió?
Si Adán por Dios no pecó
¿Cómo su infección la infecta?
XVII
¡Absurdo! ¡no puede ser!
Y sin embargo es, y ha sido,
Y aquí lo siento, esculpido
En el fondo de mi ser,
Cual si otro Dios, Lucifer
Concurriese audaz con Dios
AI soplar dentro de nos
El vital celeste lampo
Y fuésemos luego el campo
Del batallar de los dos.
XVIII
¡Esperanza que me engañas,
Tentación que me provocas
Pasiones que con mil bocas
Me desgarráis las entrañas
Ciencia que mi vista empañas,
Orgullo que atas mi oído.
Razón que sólo has servido
Para perder la razón. . .!
...¡Ay! Contra tantos ¿qué son
Los que de polvo han nacido?
XIX
Dios que por prueba concitas
Enemigos qué vencer
Dáme armas, dáme poder
Para la lid que suscitas.
Pero si el poder me quitas,
Libre renuncio a existir,
Pues no debo consentir
Que me hayas venido a echar
Esclavo para lidiar
Libre para sucumbir.
XX
Si dijiste: "A cada cual
El bien y el mal le propongo,
El escoja y yo dispongo",
¿El hombre ha escogido el mal?
Escoge el reo el dogal
O unce el libre su cadena?
Si su ciencia, mala o buena,
Le basta para escoger,
¿El mismo ha venido a hacer
La elección que le condena?
XXI
Si libre siempre ha elegido
El hombre flaco y mortal,
¿A elegir siempre su mal
Qué negro azar lo ha impelido?
Y si, una vez que ha caído
Libre alguna vez se vió,
¿Cómo de nuevo tornó
De su pérdida al abismo,
Enemigo de sí mismo
Y del ser que lo creó?
XXII
Si tu infinita bondad
Presidió a cuanto hay creado,
¿Por qué le diste al pecado
Sombra de felicidad?
¿Por qué de la adversidad
Hiciste hermano al delito?
¡Ah! con verdad está escrito
Que cuando tu ángel bajó
Sólo un Lot, un justo, halló,
En la ciudad del maldito.
XXIII
Nula es mi sabiduría,
Pobre mi benevolencia
Pero si la Omnipotencia
Un instante fuese mía,
¡No! yo no concebiría
Culpas de la criatura!
Santa, universal ventura,
Fuera un himno sin cesar
¡De incienso para mi altar !
¡De amor para mi hermosura !
XXIV
No así en la obra de aquel
Que desóyenos su nombre,
Cual si el tormento del hombre
No lo atormentara a él;
Cual si pudiera cruel
Ser también consigo mismo,
O suscitar el abismo
Do impele a su creación
Por dar lugar al perdón
Con que adula su egoísmo.
XXV
¿Quién te hizo Dios? ¿Por qué, di
Cómo, dónde y cuándo vino
Privilegio tan leonino
A corresponderte a ti?
¿Por qué no me tocó a mí
Ese poder de poderes?
¡Ay! siendo lo que tú eres
No fuera el mundo cual es,
O aplastara con mis pies
Tan triste enjambre de seres.
XXVI
¡He aquí el mundo que a tu acento
Vió la hermosa luz del día!
Si fuese mi obra, sería
Mi eterno remordimiento:
Fue un edén tu pensamiento,
Un infierno resultó,
Y al hombre que te burló
Y audaz tu imagen degrada
No lo vuelves a la nada
XXVII
¡Qué importa, oh sol, tu esplendor
Jugando en mil gayas lumbres
Desde las nevadas cumbres
Hasta la nítida flor!
¡Que importan, noches de amor
Tus cariñosas estrellas. . . !
¡Ah! tantas cosas tan bellas
Que provocando a llorar
Parecen hoy extrañar
Delicias que vieron ellas!
XXVIII
Del templo monumental
Siguen contando el portento
El fúlgido pavimento
Y el dombo etéreo, inmortal;
Mas donde un velo nupcial
Cubrió angélicos sonrojos,
Hoy nos ofenden los ojos
Ahuyentándonos infectos,
Abominables insectos
Que procrean entre abrojos.
XIX
El palacio en que a reinar
El Creador nos convida,
Se tornó en prisión por vida
De aislamiento y de pesar.
De su excelso palomar
El alma inocente huyó:
atraída cuando vió
tu hermosura de la pampa,
Cayó aquí, como en la trampa
Que para el buitre se armó.
XXX
Lástima, lástima horrenda
Ver en tal desarmonía
Claro sol y alma sombría
El viviente y su vivienda.
Sentir la eterna contienda
Y el caos siniestro interior,
Cuando todo en derredor,
Todo, excepto el hombre infando,
Va en paz y en orden cantando
La gloria de su Hacedor.
XXXI
¡Oh angustia! sentir por dentro
De este infernal laberinto
La espuela cruel de un instinto
De algo que busco y no encuentro,
Caverna odiosa, y al centro
Un ojo para mirarla,
Luz que en vez de iluminarla
Permite que se entrevean
Vampiros mil que aletean
Luchando por apagarla.
XXXII
¿En dónde estás ¡oh verdad!
Oh rabia del alma mía,
Concierto de la anarquía,
Ley de la contrariedad,
Amor del odio, equidad
De tantas iniquidades,
Beldad de monstruosidades,
Tu razón, ¡oh Creador!
Para ver crimen y error
Sin que al surgir lo anonades?
XXXIII
¿En dónde estás ¡oh hermosura!
Que de ti no más que el nombre
Diste a otro ser como el hombre,
De arcilla y de desventura;
Esa ingeniosa impostura
Que al tacto se disipó
y sólo acibar dejó,
Y el vivo rastro infelice
De otro eslabón que eternice
El llanto que le costó?
XXXIV
Pobre mujer,sea cual sea
Tu elevación o tu afrenta,
¡quien habrá que hombre se sienta
Y sin caridad te vea!
La más feliz se crea
Es mártir aún de sus dichas,
Y a las demás, entredichas
como sombras del festín,
No tocó ni el bien ruín
De desahogar sus dichas.
XXXV
Gente... y más gente... y más gente
Pasa delante de mí,
¡Oh! qué triste es ver así
La humanidad en torrente!
ignoro cual es su fuente
Y en qué mar se perderá;
Mas de cierto juro ya
Que en el ser de cada uno
El aguijón importuno
De la desventura va.
XXXVI
¡Dardo que nunca se embota,
Elemento creador!
Inmenso pan de dolor,
Que la humanidad no agota,
Gaje fatal con que dota
La existencia a cada cual,
Genio insaciable del mal,
Demonio ¡sombra del hombre!
¡Dí quién eres, dí tu nombre
Para maldecirte tal!
XXXVII
¿Eres la serpiente horrenda
Que en su torva fantasía
Vió el escadinavo un día
Ciñendo el mundo tremenda?
Como con perpetuo delenda
Oigo su ronco silbar.
Y estrechando sin cesar
Sus férreos anillos duros,
¡Hace en sus ejes seguros
Gemir el orbe y temblar!
XXXVIII
¿No te basta el mundo? ¡Dí!
¿Son pocos tantos millones
De infelices corazones
Engendrados para ti?
Supremo déspota aquí,
¿Pasa de aquí tu poder?
Y aún no harto con hacer
De la existencia un infierno,
¿Siempre que el hombre sea eterno,
Como él. eterno has de ser?
XXXIX
Un tiempo la idolatría
Preces y altares te alzó
Y al Dios del bien lo negó
Y en ti a Dios reconocía
Te palpaba, te tenía,
Mal, soberano iracundo
Cual si con desdén profundo
Dios de su obra avergonzado
Hubiera en tu pro abdicado
El triste imperio del mundo.
XL
¡Ah! ¿qué no tiene el Señor?
Nunca agotarán sus manos
Sus oceanos de oceanos
De felicidad y amor;
¡Venid! dijo el Creador,
«Que a mi banquete os convida
Mi largueza» Estremecida
Natura hirviente fundió,
Y el hombre nació... ¡y nació
Llorando el don de la vida!
XLI
Angeles creó para sí,
En el cielo y para el cielo,
Ellos no bajan al suelo
A perder el cielo aquí;
No tan dichoso, ¡ay de mí!
Ha sido el hombre creado:
Nace para ser tentado,
Vive en pugna y en error,
E hijo de un mismo Señor
El no es el predestinado.
XLII
Entre dolores naciendo,
Miseria y dolor mamando
Pecado y llanto mirando
Sin saber lo que está viendo:
En su fuente van vertiendo
Desde antes de la razón,
La vida la tentación,
La tentación el delito
Y con éste, Dios lo ha escrito
¡Quizá la condenación!
XLIII
Fuente que de la montaña
Salió ernponzoñada ya,
En sus claras linfas va
Ponzoña por la campaña;
Envenena cuanto baña,
Corrómpese ella también,
¿Y quién la depura? ¿quién
La vuelve a su manantial?
¿Quién esa fuente del mal
Tornará fuente del bien?
XLIV
Y ¡ah! con balanza traidora
Dotóse a la criatura,
El mal lo palpa y lo apura,
El bien lo sueña. . . o lo llora:
Cuando uno es feliz lo ignora,
Cuando infeliz, bien lo prueba,
Parece que Dios nos lleva
Libro de cuentas extraño
Dándonos íntegro el daño,
Para que el bien se nos deba.
XLV
El mal es piedra que cae,
Niágara que se desprende;
El hombre no lo suspende.
Su propio ser se lo trae;
Parece que nos atrae,
Que él es nuestro fin preciso,
Y que de haber paraíso
Sobre este infierno, hacia él
Vamos contra una cruel
Ley que condenarnos quiso.
XLVI
La tempestad nos presenta
Sus iris por agasajo,
Un rayo de luz los trajo,
Otro rayo los ahuyenta;
Así en la eterna tormenta
De este infeliz corazón,
Si luce gaya ilusión
En el cielo del destino,
A una pulsación nos vino,
Y huye en otra pulsación.
XLVII
Siempre el mal va acompañado
De algo indeleble y eterno,
Y él tiene mas del infierno
Que del cielo al bien se ha dado:
El bien como que es prestado;
Mas ¡ay! bien propio es el mal.
Y aún las veces que el mortal
Fantástico lo delira,
Tiene su triste mentira
Más verdad que el bien real.
XLVIII
El recuerdo del placer
Es el dolor de su ausencia
Y nos duele en su presencia ,
El tenerlo que perder.
Un bien que no ha de volver
Es un torrnento mayor,
Y a fin de que su rigor
No diese treguas al pecho,
Dios en el recuerdo ha hecho
La eternidad del dolor.
XLIX
Un bien nunca satisface
Mientras que el mal es sobrado
Y el mal hace desgraciado,
Pero un bien feliz no hace;
Y tan predispuesto nace
El hombre para el pesar,
Que imbécil para gozar
Y hábil para padecer,
Llora su propio placer
Cuando no halla qué llorar.
L
Duda y exasperación
Dejan los padecimientos,
Y tedio y remordimientos
Deja el goce al corazón.
Lágrimas a un tiempo son
De angustia y risa despojos,
Y cuando libres de enojos
Más inocentes reímos,
Bien nos dice que mentimos
El llanto que hay en Los ojos.
LI
Yo, mísero, ya nací
Crisálida de la nada,
Y no ha de ser revocada
La sentencia que cumplí.
Dispones, ¡oh mal! de mí
Y a evitarte nada alcanza
Armada de ti se avanza
La eternidad luego en pos
Y hay que dar eterno adiós
Al sueño de la esperanza.
LII
La vida es sueño— ¡Callad,
Oh Calderón! estáis loco:
Hace veinte años que toco
Su abrumante realidad;
Yo te palpo ¡Iniquidad!
¡Desgracia! no eres fingida.
Que si al placer dí acogida,
Un instante aquello fue;
Un instante en que olvidé
La realidad de la vida.
LIII
¿La vida un sueño? ¡Qué sueño
Tan raro en su obstinación!
¡Siempre el mismo! ¡Siempre Ixión
Volteando en su hórrido leño
Siempre en su bárbaro empeño
El demonio que llevamos!
¡Ah! con razón despertamos
Con lívida faz que aterra,
Yertos, mordiendo la tierra
Que en frío sudor empapamos.
LIV
No es un sueño, es un delirio
Es pesadilla infernal
De un despierto, un criminal
Que envejece en el martirio.
En vano irónico cirio
Nos alumbra la razón:
Entrevemos salvación ,
De dicha y paz hay asomo
Mas ¡ah! Los pies son de plomo
Y es Tántalo el corazón.
LV
Duelo y crimen sólo veo,
Duelo y crimen sólo aspiro,
Al mal un verdugo miro
Y al mundo un inmenso reo,
Despechado clamoreo
Oigo alzarse eternamente,
Y con hastío vehemente
Pasma la imaginación
Que esta sea la creación
De un Dios amante y clemente
LVI
¿Quién sino el genio del mal
Improvocado y sañudo
Revestirme el alma pudo
De carne flaca y mortal?
¿Quién sino él a este raudal
De corrupción me trajera
A tornar en monstruo, en fiera,
Un ente ávido del bien
Digno sólo de un edén
Donde feliz ser debiera ?
LVII
¿ Por qué, invisible sayón
Que llamo y no me respondes,
Lanzas el dardo y te escondes
A mi desesperación?
Estoy a tu discreción,
Invulnerable enemigo;
Sáciate, apúra el castigo,
Triunfa y goza en mi dolor
Mientras yo, vil gladiador,
Te saludo y te bendigo.
LVIII
«Ama, cree, sufre y espera»,
Me dirá, «que aunque te espante
La vida, es sólo un instante
De probación pasajera»
¡Señor! por corta que fuera
Fue sobrada para mí
Si el instante que viví
Bastó para condenarme,
Bastó para exasperarme,
¡Hasta blasfemar de ti!
LIX
¡Cómo es posible, Dios mío,
Que haya tantos, tantos tristes
Cuando tú, oh Señor, existes
Con tu inmenso poderío,
Y cuando de tu albedrío
Solamente a la intención
En lluvia de bendición
Sonreída a nuestro ruego
Volviera la vista al ciego
Y al demente la razón!
LX
Esta abdicación que has hecho
De tu excelsa voluntad
En mal de la humanidad,
Aunque intentada en provecho,
He aquí el correntoso estrecho
Y el escollo en que caí,
Y yo no puedo ¡ay de mí!
Juzgar de tu providencia
Sino con esta conciencia
Con que a juzgarme aprendí.
LXI
¡Sabios funestos, callaos!
El caos físico ha cesado,
Pero el que lo hizo ha dejado
Al espíritu en un caos.
¡Pobres hombres! revolcaos
Mintiendo felicidad;
Yo entre tanta oscuridad
Rebelde contra mi suerte,
Ansío deberle a la muerte,
O la nada o la verdad.


domingo, 26 de febrero de 2012

La estupidez.



Occidente padece el síndrome de la mala fe.

"Las tiranías fomentan la estupidez".
Jorge Luis Borges.

La estupidez no es un concepto abstracto, amorfo, vacío, neutral. La torpeza, la necedad, la falta de inteligencia, la incapacidad de comprender las cosas, es una condición humana específica, bastante común, por supuesto penosa y lamentable.


Comúnmente se asocia el término "estupidez" con una condición psíquica, de retraso en el desarrollo mental. Es válida esta interpretación, pero es la aplicación clínica a determinados individuos de una caracterización médico psiquiátrica.

Una acepción más general del término estupidez, nos daría un concepto sociológico como caracterización del temperamento y sobre todo el carácter y la idiosincrasia de un grupo humano, un pueblo, una nación, una civilización. Es esta la concepción que acogemos en este post para hacer algo parecido a una interpretación sociológica de la historia de Occidente.


Los grupos humanos no son montoneras irracionales, masas amorfas, organismos deformes, colectivos sin dirección. Los grupos humanos, desde los más primitivos de los tiempos prehistóricos hasta los más sofisticados y elitistas de los tiempos contemporáneos, se caracterizan por poseer una estructura, unas relaciones internas, unas jerarquía, unos mandos, una administración,  un liderazgo. Las más de las veces, los grupos son lo que son sus dirigentes. "El Estado soy yo", se atrevió a decir alguien muy inflado en su ego. Pero le sobraba razón. 

Clandestino se atreve a creer que Occidente es estúpido. Occidente no aprende de la Historia. 

Occidente insiste en repetir sus errores, porque es un enfermo que padece una enfermedad incurable: La MALA FE. Occidente es un pirata, ladrón, invasor, guerrerista, militarista, depredador, explotador, colonialista e imperialista. Y además hipócrita, cínico, y tartufo: posa a diario, en asambleas internacionales, parlamentos, plazas, iglesias, estadios, medios, gremios, academias, y otras instancias políticas y culturales, de muy honorable, pero es un mitómano: miente descaradamente. Y no lo disimula, por el contrario, hace alardes. Y por sobre todo, es cobarde. envidioso,mezquino y miserable. 

Desde la Antigüedad hasta hoy, desde que el sur de Europa fue invadido por hordas de "arios", pero sobre todo, desde la época de las  guerras de los griegos contra sus vecinos del próximo y medio oriente, y las conquistas de las falanges macedónicas de Alejandro, y las de las legiones de los esbirros del imperio  romano, la suerte del mundo, ha sido amarga, negra.

 Desde entonces hasta hoy, miles de guerras de "descubrimiento", de conquista, de sometimiento de pueblos de menor desarrollo, de saqueo de recursos naturales, de dominio de poblaciones y de exterminio de culturas ancestrales, ha sido la constante en Occidente. Y pasamos por cruzadas, inquisiciones, pacificaciones,  segregaciones, esclavitudes, apartheids, guerras mundiales, guerras frías, y guerras de galaxias, hasta las últimas ediciones: las guerras ideológicas, y las guerras on-line.

De estas últimas dan cuenta tanto las operaciones "tormentas" contra Iraq, Afganistan y Libia (y próximamente Irán -lo permitiremos?-), como las censuras en y por internet a través de las leyes SOPA en USA,  y similares en otros países  arribistas y vasallos.

   
Occidente no crea, ni produce; pero ha montado formidables sistemas económicos y formaciones sociales que sabe utilizar y aprovechar: primero la brutalidad del esclavismo; después el engaño de la rancia, caballeresca y "piadosa" feudalidad; hoy, el salvajismo de la burguesía capitalista; mañana, pretenderá perpetuarse a como dé lugar. Occidente ha vivido siempre del saqueo, la rapiña, la depredación y la explotación. Occidente es un vulgar pirata, un mercader sin escrúpulos, un dominador con una ética perversa: la violencia, la guerra, la dominación. Es experto en llenar de plagas y miserias al resto del mundo. Occidente es una vergüenza, y peor que eso, una inmundicia.

Los piratas de Washington, Londres, Paris, Berlín, y los banqueros  ladrones que los sostienen y cuyas órdenes ejecutan rigurosamente, según  designios ocultos, y sus secuaces en Madrid, Roma, Seúl, Camberra, Otawa, o México, que viven de rodillas ante el amo imperial, siempre encuentran un motivo para declarar la guerra. En los salones aristocráticos de los parlamentos, los clubes, la banca, las transnacionales y algunas iglesias "cristianas", como en carnaval, ellos se disfrazan, cambian su piel de lobo, ocultan sus colmillos y sus garras, se ponen caretas de respetables señores, de  hombres piadosos, de seres civilizados, demócratas, humanitarios. Y manipulan a su antojo, manosean descaradamente, los organismos multilaterales -que les pertenecen- para que legitimen sus mezquinos y torvos  propósitos.  Occidente es miserable; sólo piensan en su propia barriga, en la satisfacción inmediata, como el rico Epulón. 


Mientras tanto, el planeta se deteriora inexorable, y la humanidad se ve abocada a un final apocalíptico.    Occidente huele mal; está pútrido, es un cadáver. Hay que enterrarlo. Hay que ponerle fin a este aquelarre satánico. La Tierra, y la humanidad, merecen otro destino diferente, más humano, más gratificante, más digno. 

Clandestino espera no haber perdido la razón, y confía en la sagacidad, la cordura, la serenidad, la firmeza, y el valor civil de millones de ciudadanos del mundo que no participan de ese tórrido festín de los amos de Occidente.

"Nada en el mundo es más peligroso
que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda"

Martín Luther King.

"La diferencia entre la genialidad y la estupides
es que la genialidad tiene límites"

(Anónimo)

"La vida es muy peligrosa.
No tanto por las personas  que hacen el mal,
sino por las que se sientan a ver lo que pasan"

Albert Einstein.
    

¿Tú qué piensas? Decídete. Sal, únete, y luchemos juntos.  














lunes, 28 de febrero de 2011

Vecindarios que arden.

"Dios mueve al jugador, y éste la ficha.
Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?"
Jorge Luis Borges.


No es la primera vez que esto ocurre. Probablemente tampoco sea la última. Parece ser que la Historia Universal sintiese gran complacencia por este tipo de acontecimientos. Ni modo de lavarse las manos echándole la culpa a una anciana venerable. Es sólo para describir –explicar-(?) cómo los terrícolas, amañados como viven en su antigua y oscura madriguera, no han podido salir del estadio troglodita de su “avanzada” civilización, y todavía recurren al garrote para resolver sus diferencias.

Clandestino piensa que lo que ocurre últimamente en el norte de África, en el Medio Oriente, en África Occidental, y un poco antes en otros lugares de este hermoso pero malogrado planeta, es la parte del libreto que les ha tocado en suerte a países del Tercer Mundo, en la comedia sangrienta de la Edad Contemporánea en la que los personajes centrales son los chachos del capitalismo salvaje. Cualquier parecido con las grandes producciones de Hollywood es mera coincidencia. Como casi siempre ocurre, los gringos son apenas lejanos y neutrales espectadores.

La caída del Muro de Berlín parece haber sido apenas el comienzo del fin de la guerra fría (fría para quienes la hacen; muy caliente para quienes la soportan y padecen). Así, han transcurrido ya dos décadas de convulsiones internas y guerras externas que sólo sirven para alimentar las arcas de sanguinarios de distintas pelambres que las promueven y fomentan.

Los dictadores de turno quizá sólo sean marionetas de un teatro de títeres. La mano escondida que les hace representar su papel por supuesto no se ve. El genio maligno que ha escrito el libreto, experto como nadie en artes escénicas, da rienda suelta a toda la parafernalia de horrores, terrores, miedos, espantos, alaridos y víctimas, no imaginados siquiera en una de las producciones de Federico Fellini, o similares.

Clandestino se atreve a pensar que la cuestión en el norte de África y otras zonas del mundo pudiese estar relacionada con el ocaso del odioso y brutal sistema colonial que implantaron allí las potencias e imperios de la Edad Moderna. Sistema que subyugó mundos de civilizaciones más antiguas, muy ricas, y menos prepotentes que Occidente.

Los tiranos que caen son los alfiles en el juego de intereses tanto de gobiernos imperiales, como de empresas transnacionales, cuya grandeza está cimentada sobre la barbarie y la sangre con que explotan el oro, los diamantes, el petróleo y demás recursos naturales tan abundantes en –qué paradoja- países pobres. Tiranos que han reprimido brutalmente a sus pueblos, pero tienen las rodillas genuflexas ante el amo extranjero.

Occidente parece no percatarse del despertar de otras culturas genuinas, y continúa su manido discurso de “democratización”, según su modelo. No faltaba más. Occidente teme al resto del mundo, y le odia, siempre lo hizo; por eso lo combate y lo somete. Occidente no aprende, y no cambia. Occidente camina por el filo de la navaja, y más temprano que tarde va a caer por un despeñadero parecido. El tiempo apremia. Es hora de rectificar.

Clandestino parece haber amanecido con la mente calenturienta. Está hablando mucha … cháchara. Un buen café tinto le caería muy bien.